miércoles, 10 de diciembre de 2008

Los extintos supermercados de San Salvador II: Los Súper Todos

Así se llamaba la cadena: Supermercados Todos, la gente decía: ¨lo compré en el todos¨, ¨voy a ir al todos¨, eran grandes, estaban pintados de un color entre anaranjado y rosado salmón y ¨todos los todos¨ tenían como rótulo un cubo con una ¨t¨ estilizada que giraba, el fondo del rótulo era del mismo color.

Como su nombre lo indicaba ahí había de todo, fue la primera gran cadena de supermercados quizá comparable al estilo de hoy de los ¨Wall-Mart¨ (es decir Despensa de Don Juan e Hiper Paíz), revolucionó a los supermercados de El Salvador e hizo que otras cadenas como el Selectos cambiaran su estilo a ese, me cuenta mi papá que en un principio cuando los inauguraron creó una gran especulación entre los dueños de supermercados de aquella época, porque como eran de capital extranjero -la vox populi decían que eran negocio de los Rockefeller de N.Y- se iba a ¨comer¨a los otros supermercados entonces puso alerta a todos los empresarios del naciente negocio de los súper a finales de los años 70. El todos vino a El Salvador en una época de expectativa para el capital extranjero después de la primera mitad de los años 70, ya que después del Miss Universo 1975 que se realizó en El Salvador, nuestro país fue vendido como ¨el país de la sonrisa¨ y a El Salvador ingresaron negocios como Sears, Kentucky Fried Chicken y Hardee´s, pero después vino la crisis política de los 70 y la inestabilidad, yéndose en estampida todas esas inversiones. El todos tenía tres sucursales: Metrocentro, San Miguelito y Miralvalle, tenía también un supermercado estilo bodega con otro nombre que estaba ubicado en la 49 Avenida Sur, cerca de la intersección con el Blvd. Venezuela, donde hoy distribuyen los automóviles BMW, el todos no fue la excepción de la fuga de capital extranjero y cuándo inició el conflicto civil de lleno ya estaban fuera del país, pero los supermercados continuaron funcionando porque se los vendieron a un miembro del Partido Demócrata Cristiano (PDC) que lo operó durante los ochenta, pero el negocio ya fue insostenible hasta que un día de fines de los ochenta misteriosamente la sucursal de Metrocentro ardió en llamas y el Todos cerró definitavamente sus puertas, al tiempo circuló la noticia de que los inmbuebles los habían vendido al Súper Selectos y efectivamente así fue, al tiempo nacieron tres sucursales más del Selectos: Selectos Miralvalle, San Miguelito y Metrocentro; las tres subsisten hasta la fecha y son exitosas.

Así concluye la segunda entrega de la serie de los supermercados extintos de San Salvador. ¿Recuerda usted el Todos o algún otro supermercado extinto de San Salvador? Compártalo. Seguiré en sucesivas entregas recordando otro supermercado extinto de nuestra ciudad capital de El Salvador.

8 comentarios:

Clau dijo...

pues El Sol también pasó a la historia, adquirido por Selectos.

Las Tapachulteca son otro ejemplo...la última que ví creo fue la del redondel Masferrer, ahora también Selectos.

Mirá que interesante, no sabía que el KFC era segunda vuelta en el país.

Del Sears ya sabía porque conocí un señor que trabajó ahí.

Francisco Araniva dijo...

Clau: Gracias por recordar otros cines extintos de San Salvador como El Sol y La Tapachulteca, esas dos cadenas fueron compradas por El Selectos y ahora son sucursales de ellos.

El KFC estaba ubicado en la esquina del Boulevard de Los Héroes con los Sisimiles dónde hoy está una sucursal de Almacenes Dragón, después del KFC hubo una sorbetería llamada VIP´S que también se fueron, esa era una esquina difícil para los comercios a pesar del alto tráfico que existe en el Boulevard, paso mucho tiempo abandonado ese predio hoy una parte es parqueo del Mundo Feliz

MANFREDO dijo...

Tengo una perspectiva coincidente con la tuya respecto a estos termómetros de los tiempos que nos toca vivir, las cosas cotidianas, nuestros usos y costumbres y hasta nuestros hábitos de consumo dicen mucho de nosotros e ilustran determinados tiempos, o acompañan nuestra evolucion personal y el de nuestras sociedad, ciudades y paises, son como el telon de fondo de nuestros tiempos y de cada una de nuestras etapas de vida. Esa nostalgia que compartes por el tema de las salas de cine y los supermercados me traen a la mente experiencias locales con los antiguos cines de sala única, cuyos locales a manera de grandes teatros han terminado convirtiendose en iglesias evangelicas o casinos, y, en el caso de los supermercados hay por aquí mucho que contar, recordar Scala Gigante o Monterrey o Tía, o tiendas Oecshle es recordar la niñez con sus mil aventuras trepados en un carrito metálico de compras o sentirse como el protagonista de "Mi pobre angelito" dispuesto a arrasar con un gran almacen. Sin duda, mucha nostalgia con estos comercios y a la vez darse cuenta que son testigos de nuestros años.

Francisco Araniva dijo...

Manfredo: Comparto completamente tu comentario, y veo lo coincidente de nuestros pueblos latinoamericanos y quizá de todo el mundo, los medios digitales han hecho de que podamos compartir experiencias entre los distintos pueblos a la velocidad de la luz, no como en los tiempos de la onda corta, que había que esperar un poco más, pero que tenía otra magia y esa espera también lo hacía especial.

Todos esos lugares son testigos mudos de muchas experiencias, sueños e ilusiones infantiles.

Raúl dijo...

Hey! no se olviden del supermercado Todos Arce. Estaba adonde está ahora el Super Selectos de la calle Arce. Por cierto, también allí inició otra cadena de supermercados: El Sol. Recuerdo también que cerca de allí estaba un supermercado famoso por vender cosas sumamente baratas, de la calidad bastante baja también: el Xtra, que tenía a un oso verde de logotipo.

MARIO GIRON dijo...

CREO QUE HUBO TAMBIEN UNA TIENDA DE JUGUETES LLAMADA SHWARTS

MARIO GIRON dijo...

ALMACEN SHWARZ

Anónimo dijo...

Almacenes Schwartz. Era de unos judíos que se fueron del país. Tenían un anuncio a mediados de los 80s, "Schwartz! Schwartz! Venga donde está lo major!" Con una alta piernuda caminando con bolsas. Me acuerdo de un Schwartz que estaba entre el Hula Hula y el Palacio Nacional. Vendían de casi todo, como en Simán. Tenían una targeta de crédito y mi mama hacía cola para pagar en la caja el saldo de la targeta. Se compraban útiles escolares y otras cosas. Pasaba abierto hasta como a las 7 - 8 en los 70s. En el cementerio judío enfrente a Los Ilustres, se puede leer la tumba de algunos Schwartz.